Una persona feliz es más optimista, amable, flexible, empática, resiliente, y más productiva en lo que hace, lo que emprende.
Cada vez más organizaciones lo tienen claro: el trabajador feliz rinde más, permanecen el doble de tiempo en sus tareas, tienen un 65% más de energía y su vinculación a la empresa es mayor.
¿Pueden tus colaboradores expresar su felicidad en el trabajo?