Con julio a la vuelta de la esquina, muchas empresas se enfrentan a uno de los momentos más delicados del año: la planificación de las esperadas vacaciones de la plantilla.
Y es que una mala gestión de estas puede acabar provocando incumplimientos laborales, problemas organizativos o “rifirrafes” entre compañeros.
🚩Muchas incidencias relacionadas con las vacaciones no tienen que ver con la falta de días disponibles, sino con una planificación deficiente o con la ausencia de criterios claros.
Error nº1: dejar la planificación para última hora
Uno de los errores más comunes es esperar a que llegue junio para empezar a organizar las vacaciones, lo que de una forma u otra acaba derivando en:
- Solapamiento de ausencias en perfiles clave
- Falta de cobertura en determinados departamentos
- Sobrecarga de trabajo para el resto del equipo
- Posibles conflictos entre empleados
Por eso, cuanto antes se planifiquen las ausencias, más fácil será garantizar la continuidad de la actividad y evitar tensiones desagradables.



